¿Sabías que redes sociales puede cambiar tu caso?

Jun 22, 2026 | En Español, Errores, Mitos y Banderas Rojas

Simplemente, una foto o video en una red social puede convertirse en un elemento que puede tener un gran impacto en su reclamo de Compensación al Trabajador.

Mira y Escucha los errores relacionados con las redes sociales

¿Sabías que una sola publicación puede cambiar tu caso?

Las redes sociales son evidencia

Cuando un trabajador lesionado presenta un reclamo, la aseguradora buscará pruebas con las que pueda negar el caso argumentando que hay una brecha entre lo que dice a los doctores y lo que muestra en su vida a través de redes sociales.

Si su perfil es público, todo el material encontrado ahí es admisible como evidencia, y no solo eso, sino que, si alguien más sube una foto donde usted aparece, y el perfil de esa persona es público, también puede ser utilizado.

Casos reales en Colorado

La importancia de comunicar correctamente las cosas

Un trabajador fue agredido físicamente en su trabajo y desarrolló trastorno de estrés postraumático, dijo que prácticamente no salía de su casa, y sus médicos le creyeron, pero la aseguradora encontró un viaje de una semana y había fotos en las que se le veía feliz.

Las personas que sufren ese tipo de trauma también tienen días buenos, pero él no había comunicado esos días a sus médicos, y la aseguradora utilizó esa brecha entre lo que dijo y lo que había en redes sociales para negar su caso.

En otro caso una mujer que había tenido una lesión en el trabajo intentaba reabrir su reclamo por síndrome de dolor regional complejo, y le dijo a su doctor que estaba aislada y había perdido contacto con el mundo exterior, pero en su Facebook encontraron que estaba viajando y que estaba trabajando en ventas.

Al ser confrontada admitió que había exagerado su aislamiento, tenía dolor real, pero pensó que la única forma en que le creyeran era considerarse totalmente incapacitada, sin matices.

En ambos casos la comunicación fue determinante. Es importante comunicar las cosas, tanto buenas como malas, y no hay que utilizar términos como “siempre” o “nunca”, porque la aseguradora tratará de usar eso en su contra.

Las redes también pueden ayudar

Una mujer estuvo en un accidente de trabajo donde el piso colapsó y cayó 4 pisos, y estaba lesionada y recuperándose, pero había 3 empresas distintas que intentaban evadir la responsabilidad como patrón.

Ella había encontrado el trabajo a través de una publicación en Facebook con el nombre de una empresa, pero daban el correo personal de otro empleador para el contrato y ella tenía esa publicación, y al mostrarlas se pudo determinar quién era el responsable obligado.

Las redes sociales son un arma de doble filo, y las aseguradoras saben cómo utilizarlas, pero un buen abogado también sabe.

Estamos aquí para ayudar

Los casos pueden ser muy detallados y complicados, por lo cual, si usted o un ser querido tiene una lesión de trabajo en Colorado, contáctenos, hablamos español y podemos ayudarle. Con o sin papeles usted tiene derechos. Llámenos al 970-356-9898, la cita es gratis y confidencial.

Conéctate con Kaplan Morrell

Facebook: https://www.facebook.com/KaplanMorrell

KaplanMorrell Instagram: https://www.instagram.com/kaplanmorrellespanol/

Más información sobre nosotros y los casos en los que trabajamos – Kaplan Morrell en Español

Lee la transcripción.

Tuve un cliente una vez que se había lastimado la espalda en el trabajo. Una lesión real, un dolor real; el tipo de dolor que te despierta a las 3 de la mañana y te acompaña durante el día como una sombra. Unas semanas después de presentar su reclamación de compensación laboral, ella se fue a una fiesta de cumpleaños de su sobrino. Casi no va, porque ese día su espalda estaba un poco mal, pero asistió. Como el niño cumplía 4 años, su hijo se lo entregó; ese pequeño lleno de risas, y ella lo sostuvo solo por un minuto. Pero fue tiempo suficiente para que alguien tomara una foto.

Esa noche ella llegó a su casa y se quedó acostada en el sofá por 3 horas porque el dolor había empeorado mucho con todo este viaje y con toda esa fiesta. Pero la foto se convirtió en la exhibición o exhibit número uno, porque era parte de las redes sociales, y la compañía de seguros decidió usar esa foto con el intento de negarle todo. De eso es de lo que vamos a hablar hoy. No era un caso de fraude, no era una exageración; era simplemente una trabajadora honesta que no conocía las reglas del mundo en el que acababa de entrar. Un mundo donde todo lo que publicas, todo lo que dices y todo lo que haces es evidencia.

Muy buenos días, mi nombre es Briton Morel. Yo soy un abogado que ayuda a gente con lesiones del trabajo aquí en Colorado, y hoy estamos discutiendo cómo las cosas en las redes sociales pueden afectar su caso. La mayoría del tiempo es para mal, pero hay ocasiones en las que les pueden ayudar. Hoy vamos a discutir eso.

Esto es lo que la mayoría de los trabajadores lesionados creen cuando presentan una reclamación: “Me lastimé, lo reporté, el sistema va a protegerme”. Pero ese es el mundo que ellos imaginan, no el que existe. Desde el momento en que presentas tu reclamación, la aseguradora asigna tu caso y comienza a construir un expediente sobre ti. Ajustadores, abogados y médicos trabajan para ellos, no para ti; y están armando una carpeta para negarte el caso. Están buscando en tus redes sociales (Facebook, Instagram, TikTok), todo lo que esté publicado en modo público. No están mirando por curiosidad, están buscando pruebas para argumentar que hay una brecha entre lo que les estás diciendo a tus doctores y lo que está pasando en tu vida de internet.

Ahora bien, aquí está el problema con las redes sociales: son un resumen de los mejores momentos. Todos lo sabemos. Nadie publica el dolor de las 3 de la mañana, nadie tiene una fotografía de los días en que no podía levantarse. Publicamos la fiesta de cumpleaños, publicamos las vacaciones, publicamos el momento en el que estamos sonriendo. La aseguradora no ve un resumen de los buenos momentos; ellos ven evidencia que pueden usar contra ti, y si tu perfil es público, el material es admisible. Los tribunales han permitido entrar esta información en la corte.

Entonces, quiero que entiendas que no hay una ley que diga que no pueden usar eso. Al contrario, hay leyes que dicen que pueden usar lo que descubran públicamente. Y no se trata simplemente de lo que tú pones en tu perfil público; si alguien que conoces sube una foto donde tú apareces, y ellos tienen su perfil en público para que todo el mundo lo vea, la compañía de seguros puede verlo también.

Hoy quiero mostrarte tres casos reales, tres decisiones de jueces administrativos en Colorado. Dos muestran qué ocurre cuando las redes sociales se usan contra el trabajador; el tercero va a cambiar todo.

Caso 1

Un trabajador había sido agredido físicamente en su empleo. La agresión fue real, el trauma fue real. Desarrolló trastorno de estrés postraumático (TEPT) y se describió a sus médicos como alguien que prácticamente no salía de su casa. Sus médicos le creyeron y lo evaluaron basándose en lo que él reportó. Luego, la aseguradora buscó en su Facebook y lo que encontraron fue esto: un viaje a Honduras del 23 al 30 de marzo de 2018. Fotografías del reclamante chapoteando en el agua, nadando, bailando, conviviendo y sonriendo.

Paramos un momento, porque quiero que entiendas algo sobre esta situación. Quizás estaba pasando por una racha buena; quizás el hecho de salir era bueno para estar al aire libre y le ayudó, al menos esos días. Las personas que sufren por un trauma de ese tipo tienen días buenos. Las personas con lesiones de espalda tienen días buenos. Tener un buen día no es un delito. Pero sus médicos no sabían de esos días buenos; él no se lo dijo. Y esa brecha entre lo que él reportó y lo que estaba mostrando en Facebook fue donde murió su caso. El psiquiatra, el Dr. Clemond, recibió esa información y cambió su opinión. Dijo entonces que el reclamante estaba exagerando su condición y que quizás no estaba tan lesionado. Lo que pasó fue que perdió su caso; la jueza estuvo de acuerdo y la reclamación psicológica fue declarada como no parte de la lesión. La lesión era real y el trauma era real, pero nadie le había enseñado a contar su historia de manera honesta, incluyendo los días buenos, los viajes, incluyendo todo, sin que se usara en su contra. Eso no es fraude, es un hombre que entró a un sistema que no entendía sin una guía.

Caso 2

Una mujer había sufrido una lesión en el trabajo y estaba luchando para reabrir su reclamación. Tenía el síndrome de dolor regional complejo (CRPS, por sus siglas en inglés), una condición que causa dolor severo y crónico. Le dijo a su médico, el Dr. Ledesma, que desde el accidente se aislaba, mantenía las cortinas cerradas y había perdido contacto con el mundo exterior. Pero su Facebook decía otras cosas. Durante el mismo periodo en el que estaba reportando un aislamiento extremo, estaba viajando a Las Vegas, Kansas City, Santa Fe, Disney World en Orlando, y también estaba trabajando en ventas vendiendo un producto.

En la audiencia que tuvieron en la corte para tratar de abrir su caso, fue confrontada con su propia historia de Facebook y tuvo que admitir que estaba exagerando un poquito su aislamiento. Quiero ser cuidadoso aquí, porque creo que lo que subió es algo que veo con frecuencia: ella tenía dolor, el dolor era real y el CRPS es real, pero en algún momento decidió que la única forma de que le creyeran era presentarse como completamente incapacitada, sin matices, sin días buenos. Al final, usaron los días buenos en su contra. Así es como se ve la honestidad con matices; consiste en decir: “Sí, fui a Disney, pero no me subí a tantas atracciones como normalmente lo haría. Me senté más de lo que estuve de pie. Me fui temprano y estuve en cama dos días después”. Eso es decir la verdad sobre cómo es vivir con una lesión real, y eso es lo que resulta en una historia creíble. Lo que ella dijo fue: “No salgo a ningún lado”, y luego el juez la vio caminar por Disney en Facebook.

Una de las cosas más importantes que hacemos por nuestros clientes es ayudarles a aprender a nunca decir “siempre”, nunca decir “nunca”; a decir “la mayoría de las veces”, “raramente” o “generalmente”. El sistema escucha literalmente y no perdona los absolutos.

Caso 3

Una mujer cayó desde un cuarto piso. Estaba sobre un andamio que se llenó de bloques con grava; cuando este colapsó, cayó cuatro pisos al suelo. Quedó lesionada, recuperándose, luchando por su vida y por sus derechos, y tuvo que demostrar quién era su patrón porque tres empresas distintas se señalaban entre sí. Cada una decía: “No somos nosotros, es la otra persona; no es nuestra responsabilidad, no es nuestra trabajadora”. Una mujer acababa de caer cuatro pisos y las personas responsables de haberla puesto allá arriba estaban buscando abogados para negar quién era el patrón. Ese es el momento en el que uno entiende lo que realmente enfrentan los trabajadores lesionados.

Pero ella tenía la evidencia. Había encontrado el trabajo a través de una publicación en Facebook; la publicación listaba el nombre de una empresa, pero daba la dirección de correo personal de otro empleador para el contacto, y ella guardó esa publicación. Mostró al tribunal fotografías de la página de Facebook empresarial de esa compañía, fotos del segundo empleador trabajando activamente en obras de construcción y supervisando proyectos. Tenía mensajes de WhatsApp con la comunicación diaria: pruebas de quién la contrató, quién la dirigió y quién le pagó. El juez resolvió que el segundo empleador era su empleador real cuando ocurrió el accidente, declarándolo responsable y obligado. En esta ocasión, las redes sociales le ayudaron a esta mujer y salvaron su caso.

Eso es lo que necesitas entender: las redes sociales son un cuchillo, y los cuchillos cortan en ambas direcciones. La compañía de seguros toma el primer filo casi siempre, pero un abogado hábil también sabe cómo tomarlo.

Cuando la mayoría de la gente me llama, el daño ya está hecho: la foto ya fue publicada, la declaración ya fue firmada, o la llamada grabada con la ajustadora ya ocurrió (esa llamada en la que les dijeron que no necesitaban un abogado). Entonces yo tengo que intentar construir un caso con los escombros. Por eso hago este video; no porque necesite más clientes, sino porque esta información debería ser gratuita y debería estar disponible antes de que la necesites.

Eso es lo que hace un abogado en este mundo que tú no puedes hacer por tu cuenta. Sabemos cómo te escucha el sistema. Literalmente, cuando dices “no puedo levantar nada”, el sistema entiende que no puedes levantar ni una taza de café. Y cuando dices “nunca salgo”, el sistema espera a que en tu Facebook aparezca un día que puedan usar contra ti. Te ayudamos a hablar el idioma del sistema, lo que significa ser honesto sobre tus limitaciones, honesto sobre tus mejores días y preciso en lo que quieres decir, para que nada de lo que digas se pueda usar en tu contra. Sabemos lo que están buscando porque los hemos visto buscar caso tras caso, año tras año. Estás entrando en un laberinto; la compañía de seguros ha caminado este laberinto todos los días, sus abogados también y sus médicos también, pero tú no. Lo que necesitas es a alguien que sí lo haya hecho.

Entonces, si tú o alguien que conoces y amas necesita un abogado por una lesión del trabajo aquí en Colorado, por favor, diles que nos llamen o que se pongan en contacto con nosotros para que podamos ayudarles. Recuerda que nuestras consultas son confidenciales, son gratuitas y nosotros solo cobramos un porcentaje de lo que podemos obtener. No hay ningún riesgo para hablar con un abogado y entender tus derechos. Recuerda: la información es poder.

Muchísimas gracias por pasar una parte de tu día conmigo. Bye.